Cómo mantener la rutina, la actividad física y el bienestar durante el invierno
A medida que empieza a hacer más frío y los días se acortan, es normal pasar más tiempo en casa. Aunque el invierno puede ser una época para tomarse las cosas con más calma y disfrutar de las comodidades del hogar, también puede traer cambios en las rutinas diarias, los niveles de actividad y las relaciones sociales.
Para las personas mayores, mantener una actividad física regular y unas rutinas saludables durante todo el invierno puede ser clave para cuidar la salud física, el bienestar emocional y la independencia. Unos pequeños hábitos constantes pueden ayudar a que la gente se mantenga activa, conectada y con confianza durante los meses más fríos.
Por qué el invierno puede ser más complicado
El invierno a veces puede acentuar los problemas de movilidad que ya tienes. Las temperaturas más bajas pueden aumentar la rigidez o las molestias, haciendo que las tareas cotidianas te resulten más difíciles de lo habitual.
Buscar ayuda desde el principio puede ayudar a las personas a mantener la confianza y seguir haciendo las actividades que les gustan.
La fisioterapia y los programas de ejercicio pueden ayudar a mejorar:
- Fuerza y estabilidad
- Equilibrio y coordinación
- Flexibilidad y movimiento
- Seguridad en las actividades cotidianas
El apoyo personalizado puede resultar especialmente valioso para las personas que conviven con enfermedades crónicas o que se están recuperando de una enfermedad o lesión.
Es importante mantenerse conectado
Las relaciones sociales son tan importantes como la salud física durante el invierno.
Cuando la gente pasa más tiempo en casa, las oportunidades de interacción social pueden disminuir de forma natural. Mantener un contacto regular con amigos, familiares, vecinos y grupos de la comunidad puede ayudar a fomentar el bienestar emocional y a reducir la sensación de aislamiento.
Esto podría incluir:
- Quedar con amigos para tomar un café
- Participar en actividades comunitarias
- Participar en programas en grupo
- Programar llamadas telefónicas o videollamadas periódicas
- Participar en actividades sociales
Incluso los pequeños momentos de conexión pueden tener un impacto positivo en el bienestar general.
Cómo cuidar tu salud en casa
El invierno también puede ser un buen momento para revisar cómo tu casa contribuye a tu salud y seguridad.
Algunas consideraciones sencillas pueden ser:
- Asegurarse de que las aceras estén despejadas y bien iluminadas
- Comprobar que los dispositivos de movilidad estén en buen estado
- Tener a mano las cosas que usas más a menudo
- Mantenerte calentito y cómodo durante todo el día
Para algunas personas, los servicios de asistencia sanitaria complementaria o de ayuda a domicilio pueden suponer un apoyo adicional a la hora de mantener la seguridad, la movilidad y la independencia durante los meses más fríos.
Los pequeños pasos pueden marcar una gran diferencia
Para mantener el bienestar durante el invierno no hace falta hacer grandes cambios. A menudo, son los pequeños hábitos que se mantienen de forma constante los que tienen mayor impacto.
Si se mantienen activos, siguen con sus rutinas y siguen en contacto con los demás, las personas mayores pueden seguir cuidando su salud, su independencia y su calidad de vida durante toda la temporada.
Ya sea un paseo diario, una salida con amigos de vez en cuando o buscar apoyo cuando lo necesites, cada paso contribuye a tu bienestar general.